Nueva normativa para prácticas laborales: cómo nos afecta a los profesionales de eventos

En esta temporada de bodas 2024 que comienza con la primavera, los estudiantes que hagan prácticas en nuestras empresas pasan ya a cotizar a la Seguridad Social

prácticas en bodas
prácticas en bodas

Con la llegada de la primavera al hemisferio norte comenzamos la mayoría nuestra temporada de bodas y eventos, y necesitamos hacerlo con todas las garantías y conociendo la actualidad normativa.

Las nuevas normas

Cada nuevo año nos trae modificaciones legislativas que afectan a nuestro sector, y 2024 no iba a ser diferente. Pendientes de nuevas normas como la que previsiblemente prohibirá fumar en las terrazas españolas, esta temporada tenemos ya que adaptarnos a otra norma que lleva en vigor desde enero de 2024.

Desde enero de 2024, el panorama para estudiantes en prácticas en España ha experimentado un cambio significativo gracias al Real Decreto-ley 2/2023: todos los estudiantes realizando prácticas no laborables, ya sean remuneradas o no, ahora están obligados a cotizar en la Seguridad Social.

Sin embargo, también supone un coste adicional para la empresa que les facilita las prácticas, aunque inicialmente reducido por bonificaciones.

¿Qué prácticas están específicamente incluidas bajo esta nueva regla?

Estudiantes universitarios -becarios matriculados en programas de grado, máster, doctorado, títulos propios y diplomas de especialización o experto universitario-, así como estudiantes de Formación Profesional (exceptuando programas intensivos.

Las entidades anfitrionas de estos estudiantes deben registrarlos oficialmente, asegurando que su situación se equipare a la de los empleados regulares dentro del Régimen General de la Seguridad Social.

¿Cuánto cuesta cotizar por ellos ahora?

Para las prácticas formativas no remuneradas, la cotización mensual máxima por contingencias comunes se ha fijado en 57,87 euros, sin incluir protección por incapacidad temporal.

Mientras tanto, las contingencias profesionales, como accidentes de trabajo o enfermedades profesionales, tienen una cotización máxima de 7,03 euros.

Estos contratos formativos están exentos de contribuciones al desempleo, al Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) y a la formación.

¿Qué pasa si no lo hacemos bien?

Esta regulación establece períodos específicos para el ingreso de las cuotas y exige a los empleadores informar a la Tesorería General de la Seguridad Social sobre los días trabajados por los estudiantes, así como cualquier ausencia. En caso de no hacerlo, resultará en deudas calculadas sobre la base de la cuota diaria multiplicada por los días activos.

Más ventajas si el estudiante es de Formación Profesional

Un aspecto que genera debate es la diferencia en las bonificaciones para las cuotas entre estudiantes universitarios y de Formación Profesional.

Mientras que los estudiantes universitarios de prácticas no remuneradas reciben una bonificación del 95% en la cuota de contingencias comunes, los de FP disfrutan de una bonificación del 100%, ya que el 5% restante es asumido por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.

Este conjunto de medidas y requisitos, aunque complejos, son pasos adelante en el reconocimiento y la protección de los derechos de los estudiantes en prácticas en España y adaptarse a estos cambios es esencial para las empresas implicadas.

Así que lo mejor es consultar directamente con nuestro gestor cómo hacerlo y hacerlo bien desde el inicio de la temporada de eventos.

¡Feliz primavera 2024, compañeros! 🌺

Esta entrada tiene un comentario

  1. Hola, querría preguntar sobre este tema, qué requisitos se necesitan para poder hacer frente a esas cuotas de la seguridad social. Cómo autónomas tenemos que darnos de alta como empleadoras para poder hacerles frente?
    Gracias.

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